El Padre Martín Aversano se incorpora como sacerdote adscripto a la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe
La comunidad de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe recibió con inmensa alegría al Padre Martín Aversano, quien se suma a la vida parroquial como sacerdote adscripto.
Desde la parroquia explicaron qué implica esta figura dentro de la vida de la Iglesia: un sacerdote adscripto es un presbítero destinado por el Obispo a colaborar de manera estable en la vida pastoral o sacramental de una comunidad. Su trabajo se desarrolla en comunión con el párroco y de acuerdo con las tareas y facultades que le hayan sido confiadas.
La incorporación fue anunciada a través de las redes de la parroquia, donde también se invitó a los fieles a conocer más sobre la historia y el ministerio del Padre Martín en el material compartido en la publicación.
La comunidad expresó su agradecimiento a Dios por su presencia y encomendó su ministerio a la protección de Nuestra Señora de Guadalupe, dándole la bienvenida a la casa de la Virgen.
Nota: no me pasaste las láminas con la historia y el ministerio del Padre Martín, así que la columna se limita a los datos del texto. Si me las compartís, sumo su trayectoria.
